Cómo cuidamos tus datos
En una emergencia la gente entrega información muy sensible con la urgencia de quien no tiene tiempo de leer letra menuda. Esto es lo que hacemos con ella, en palabras claras.
Qué es público y qué no
Público: el nombre, la foto, la edad, las señas, la ropa, el barrio y el punto de referencia de la persona reportada. Eso es justamente lo que permite que alguien la reconozca.
Nunca público: el teléfono y el nombre de quien reporta, la dirección exacta de un espacio de alojamiento, el teléfono de anfitriones y solicitantes, y todo lo que escribas en el formulario de apoyo psicológico.
Los teléfonos
El teléfono de quien reporta una desaparición solo lo ve el equipo que coordina la búsqueda, para poder avisarle si aparece información.
En alojamiento, el teléfono del anfitrión y el de la familia se revelan únicamente cuando el anfitrión acepta una solicitud. Antes de eso, ninguno de los dos ve el del otro.
La cédula no se guarda
Cuando alguien escribe un número de cédula al reportar, ese número no se guarda en ninguna parte. Se convierte en una huella matemática que no se puede devolver, calculada con una llave que vive en el servidor y no en la base de datos.
Eso permite que una familia que se sabe la cédula busque coincidencia exacta, y al mismo tiempo hace imposible que alguien lea, liste o recorra las cédulas de la plataforma. No es un permiso que se pueda saltar: los números sencillamente no existen aquí.
Además, las búsquedas por cédula están limitadas a diez por hora y cada una queda registrada, para que nadie pueda ir probando números al azar para ver quién está reportado.
Los datos que deja la gente
Cuando alguien dice «yo la vi», ese dato no aparece en la ficha ni le llega automáticamente a la familia. Lo revisa una persona del equipo primero.
Esto es a propósito: una coincidencia equivocada le puede dar a una familia una esperanza falsa o un susto que no se deshace.
Puedes retirar una ficha
Con el código de 8 caracteres que recibes al publicar, puedes cambiar el estado o bajar la ficha completa cuando quieras, sin dar explicaciones.
Si perdiste el código, escríbenos a isabellavizetta@gmail.com: lo verificamos con el teléfono que registraste.
Menores de edad
Las fichas de menores salen reducidas: no mostramos el punto de referencia exacto, solo el barrio, y la ficha no aparece en buscadores como Google. Circula por el enlace y el código QR, donde la familia controla quién la ve.
Para publicarla hay que declarar que se es su madre, padre o cuidador. Si detectamos una publicada por alguien más, la ocultamos hasta poder verificarla.
Qué pasa cuando esto termine
Esta plataforma existe por una emergencia y no tiene por qué durar para siempre. Cuando la fase de búsqueda cierre, vamos a borrar los datos de contacto y a conservar únicamente cifras agregadas, sin nombres.
Si quieres que borremos tu información antes, escríbenos a isabellavizetta@gmail.com y lo hacemos.
No somos un canal oficial
Esta es una iniciativa ciudadana. No reemplaza la denuncia ante las autoridades ni los mecanismos oficiales de búsqueda, y te recomendamos hacer ambas cosas.
Trabajamos para entregar esta información a las entidades que coordinan la respuesta, no para reemplazarlas.
Quién responde por estos datos
El responsable del tratamiento de estos datos es Estamos, en Cali, Colombia.
Tienes derecho a conocer, actualizar, corregir y eliminar tu información, y a revocar el permiso que nos diste para usarla. Para cualquiera de esas cosas, escribe a isabellavizetta@gmail.com y te respondemos. No necesitas explicar por qué.
El tratamiento se rige por la Ley 1581 de 2012 y sus decretos reglamentarios.